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Retrato de la condesa de Chinchón, Francisco de Goya

Retrato de la condesa de Chinchón, Francisco de Goya

Retrato de la condesa de Chinchón - Francisco de Goya. 218x1Z5

El formato alargado de la imagen y la espesa oscuridad como fondo le dan a la condesa una fragilidad especial, enfatizada por un vestido ligero y aireado de color gris-marrón claro con venas rosadas y un peinado en el que parece estar al acecho en el viento. En toda la apariencia de la niña, incluso si es de un tipo real, uno puede sentir tristeza que se puede ver tanto en los ojos marrones vivos como en las manos juntas, que María-Teresa intenta apretar más fuerte a propósito. La condesa no estaba pasando por el mejor momento de su vida en ese momento: su esposo, el omnipotente Primer Ministro del gobierno español, Don Manuel Godoy, tenía un carácter imperioso, además, este hombre era el amante de la reina. Goya ya pintó a la condesaY ahora, conociendo bien a esta joven y tratándola con simpatía, noté su tristeza profundamente oculta. El retrato, concebido por el frente, muestra al espectador una persona viva y encantadora.

También asociado con esta imagen hay otro hecho curioso. Después de que el Museo del Prado compró las pinturas de manos de un coleccionista privado por 24 millones de euros, resultó que encima de este retrato había un retrato del marqués de Villafranca, y encima un retrato del esposo de la condesa Manuel Godoy. Fue posible instalar utilizando el último equipo

Ver el vídeo: El retrato de la Condesa de Santovenia, la primera donación de los Amigos del Museo en 1982 (Noviembre 2020).